Al finalizar el encierro, cuando el último toro del encierro ha entrado en toriles, se sueltan en el ruedo de la plaza de toros de Pamplona vaquillas. Las vaquillas son pequeñas vacas bravas, cuyos cuernos no son peligrosos (tienen los cuernos embolados), pero que pueden pegar un buen revolcón a quien se enfrente a ellas. Salvo desgracia, es raro que se produzcan heridos graves.
Las vaquillas que se sueltan suelen ser habitualmente cuatro. Se sueltan normalmente de una en una, pero ¡cuidado! a veces se suelta una segunda mientras la primera está todavía en el ruedo, con el consiguiente susto.
Se trata de esquivar las embestidas de la vaquilla a base de velocidad y agilidad.
No sujetes ni golpees a las vaquillas: está prohibido, y además te puedes ver sometido al mismo trato por tus compañeros de ruedo. Diversión sí, pero respeto también.