Entrevista a Pello Torreblanca

2 Agosto 2009

Diario de Navarra publica hoy una extensa entrevista a Pello Torreblanca, tras recibir el alta médica, 16 días después de su grave cogida en el encierro.

Estas son algunas de sus declaraciones más destacadas:

“No sé cómo pude huir del callejón. Si me engancha por tercera vez, me mata”

“Viví un encierro muy distinto del que se vio en la tele. Me sentía solo. Me preguntaba por qué no venía nadie a ayudarme”

“Corro solo. No me gusta el espectáculo que se ha montado alrededor del encierro. Y cuando se acaba, me voy a casa ”

“Resoplaba muy cerca de mí de una manera animal”

“Le miré a los ojos y pensé que no se podía vivir después de sentir tanto dolor, que ahí terminaba todo”

“Este toro se había quedado rezagado y hubo varias veces en las que se le vió con intención de volverse hacia atrás, dirigiéndose desafiante a la gente y a los pastores. Entonces, yo, ya llegando a Telefónica intenté tirar de él hacia la plaza de toros , conseguí que se fijara en mí en esa dirección, pero se arrancó de repente con una velocidad increíble. Me enganchó del muslo izquierdo y me lanzó al aire, junto a la entrada, a la esquina derecha de la entrada del callejón. Caímos los dos. Recuerdo que tenía la cabeza del toro junto a mí. Al levantarse es cuando me pilló por el pecho y me clavó una cornada bestial (se toca el lugar de la herida, con una mueca de dolor). Me levantó a pulso. Ya en ese momento supe que la herida tenía que ser brutal. Los toros, y más los miuras, tienen una fuerza increíble. Yo mido 1,90 y ese día pesaba unos 85 kilos (durante la convalecencia, calcula, habrá perdido 7 u 8 kilos) y me sentía un pelele.”

“Yo sólo me enteraba del toro y de mí. No tenía tiempo para más. Después he visto fotos y he comprobado cómo hubo gente que se arriesgó por intentar ayudarme, pero el toro también estaba a lo suyo. Ni se enteraba. Y es que no había terminado. Traté de escapar, y conseguí salir del callejón, di un par de pasos, pero caí desplomado me volvió a tirar al suelo, no lo sé muy bien, porque ya no me quedaban fuerzas, y trató de cornearme otra vez. Si me engancha por tercera vez allí dentro, me mata. Me destrozó los pantalones y me arrastró al vallado de la derecha. Me sentí atrapado, sin fuerza, me tapaba como podía con los brazos… Vino un chico, con un niki azul marino, que después me he enterado que se llama César y me arrastró. No le conozco de nada, ni me enteré en su momento de lo que había hecho, pero le estoy profundamente agradecido.”

No tan afortunadas son algunas otras de sus frases, a tenor de los comentarios expuestos por los lectores de la página web. En estas declaraciones controvertidas, Pello Torreblanca se refiere a la hombría de correr el encierro:

“Correr el encierro es un rito que aquí te hace hombre”

“Sabes que puedes morir, pero intentas controlarlo. En el recorrido se da una atmósfera especial entre quienes conocen de qué va el asunto. De adrenalina, solidaridad… El día de la muerte de Daniel Jimeno, traté, a punta de periódico de reconducir al toro que lo mató… Pero el mayor problema no es el miedo o el toro. A veces pienso que es la masificación. O te empujan de un lado, o de detrás, o se te cae uno delante… Te pegas unos golpes increíbles.”

Ver la entrevista completa a Pello Torreblanca en Diario de Navarra en internet.

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