Tramo de la Plaza de Toros

22 Junio 2009

Al llegar a la Plaza de toros, después de haber superado el callejón de acceso, los corredores deben abrirse en abanico hacia ambos lados de la plaza, buscando la protección del burladero.

A pesar del tamaño del ruedo de la Plaza de Pamplona (una circunferencia de 50 metros de diámetro), la cantidad de corredores dificulta en ocasiones la carrera de los toros. Por ello, es necesario que nada más pisar el ruedo el corredor se ponga a salvo y deje hueco libre para la entrada de nuevos mozos.

No se debe correr hacia el centro del coso, ni por supuesto citar a los toros, ya que además de entorpecer la labor de los cabestros y dobladores, uno puede poner en peligro a los demás corredores y quedarse desprotegido ante los astados.

El encierro finaliza con la entrada de todas las reses en el corral de la plaza: los toriles.

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